Bueno qué

"Toda pasión es una deuda con el pasado.
Toda herida es una dependencia" 
Chantal Maillard.

Un objeto de deseo complicado.
La vida, que sucede en directo, todo el rato.
Cada duda atravesando una pregunta.
El no saber si puedo.
El no saber cuánto y hasta cuándo.

¿Bailas conmigo?

Sortear la inseguridad para
saborearte en el instante y tratar de hacerme con un presente continuo
y de paso, y sin embargo
sin desconectar de todo el pasado
que me trajo hasta que tú y yo nos encontramos. ¿Quieres encontrarme?
Te deseo suerte. Te deseo paciencia.
Te deseo destreza. Te deseo ganas.
Te deseo con ganas. Te deseo.

No quiero perder el ritmo.
Necesito estar en este centro exacto.
Necesito el centro para que luego no duela
para que ya no me duelas tanto
por si acaso
por si acaso necesito el centro. Límite del dibujo
del esquema del contacto
que yo mismo me hago.

Y llega la sentencia:
No puedo permitirme perderme.
Si aceptas eso, prometo no tratar de defenderme.

Me gustas. Y eso para mí significa que me gustaría bajar la guardia.

Te ofrezco follarte a mi coraza.
Sólo por un rato.

Bueno, qué
¿bailamos?

De la rabia.

De la rabia.

Te abro mi rabia y no ves nada.
Yo te abro mi rabia
y tú te cierras y ciegas la mirada

no recoges no acoges no atiendes no entiendes huyes sin saber de qué
y así te quedas, sin saber

y yo me quedo, con ella
con mi rabia

Te abro mi pequeña sabiduría
te abro mi aprendizaje de vida
mis certezas políticas
hechas de tanta carne y tanto cuerpo puesto al ataque al poder, a la defensiva
por tanto territorio y tanto espacio saqueado ya antes de nacer

te abro en definitiva un vacío ancestral y legítimo
te abro las compuertas de un abismo social que está, también, encarnado en mí
en esta piel y estos huesos
este vientre estos ojos este sexo

y tú
tú sólo escuchas rabia
sólo lees rabia, y así es como en rabia me conviertes
me transformas en aquello que más temes

No puedes ni quieres sostener.
No te agencias ni del último atisbo de tu contexto geopolítico:

el último atisbo, que es nuestra pequeña verdad y resistencia
y sí, nuestra rabia

Nuestra sabia defensa
la trinchera que nos ayuda a no tener que retroceder
cada día en que decidimos seguir vivas
cueste lo que cueste
y sea lo que sea para cada unx
decidir seguir viva.

No tengo mucho más que compartir. ¿Sabes qué?

Que no.
No te mereces mi rabia.

Vida.

Que no me falte la vida.

Que sucedan las estaciones.
Que se caigan los parches.
Que te acuestes en otro mundo.
Que aprendas a encontrarte.
Que te toque de cerca el dolor de escoger la verdad por delante.
Que no me anestesie de rutina.

Que no me falte la vida.
Que no me asuste sentir.
Que no sirva esconderse.
Que te quites la mentira.
Que se te rompa el corazón.
Que amanezcas desnudx, derrotadx y frágil
y fértil.
Que el vacío te abra el camino que te queda por delante.

A mí,
que no me falte la vida.
Que no nos engañen de vergüenza.
Que te pueda besar sin pensármelo dos veces.
Que la lucha me abra en canal.
Que pueda mirarte a los ojos siempre que necesite confirmarlo. Confirmarte.
Que el amor sea político.
Que la guerra sea elegida.
Que siempre haya opción.
Que resistas.

Que me falte el aliento, el tiempo, el dinero e incluso la capacidad de llevarlo adelante.

Pero que la vida no me falte. Que no nos falte la vida para vivirla a nuestro modo y de nuestra parte.

Compañerx.

Que sea la vida misma
la que no nos falte.

Líquidxs


Visto el panorama

yo, te propongo
el romance y el poema
más cortos de la historia

y luego lo que surja.

Advertencia:
di que aceptas
sólo si te gusta
la poesía.

Punto G.

A continuación, marque su opción en una de las dos siguientes casillas.

Mi género, cuál es?
Pues...

Mi género consume hormonas de farmacia
Mi género es mi creación
Mi género es rabia
Mi género no tiene un registro civil
Mi género no está contemplado por el aparato legal

Mi género es el rechazo en mi familia
Mi género es la incomodidad en el tinder
Mi género es la complicidad en una intimidad sin ropa
Mi género es genealogía política
Mi género requiere control médico
Mi género me permite una forma más amable de habitar
una mirada más tierna hacia lxs otrxs
Mi género fue escogido
Mi género fue escogido para poder habitarme a mí conmigo
Mi género está dentro de las categorías psiquiátricas

Mi género desea. Desea y mucho.
Mi género resiste. A la muerte
Mi género folla
Mi género está jodidamente vivo
Mi género escupe verdades
Mi género te hace de espejo
Mi género genera disputa
Mi género es disforia
Es bendita disforia
Mi género es una respuesta
Mi género conoce de cerca el miedo
También el duelo, y la nostalgia

Mi género va a seguir su curso
Mi género sí requiere de tu mirada
(no tanto de tu aprobación)
Mi género, hecho
de piel, carne y hueso
Mi género, que me le he imaginado y
se ha hecho material, elemento de materia táctil
que se puede tocar

mi género, que es
en este cuerpo
por y en el que
yo libro
todas
de cada una
de mis batallas

Mi género ni quiere ni puede rellenar el maldito formulario.
Una vez leí que "No queremos que nos acepten. Queremos que nos deseen". Y no lo olvidé.

Porque ¿Quién puede querer a una persona trans*? ¿Querer el límite, querer la frontera? ¿Querer lo que resiste viviendo en dos lados? ¿Dejar a lo incorrecto, lo desviado, lo incómodo, entrar hasta el salón? ¿Entrar hasta tu corazón? ¿Hasta tu cama?

¿Quién puede desear a una persona trans*? ¿Quién puede desear un cuerpo que nunca se espera? ¿Un cuerpo lleno de sorpresas? De cosas que te dijeron que no deberían de estar en ese lugar.

¿Quién quiere intimar con alguien trans*? ¿Te contagiarás? ¿Será intenso? ¿Será demasiado? Generar intimidad con una historia de tantas posibilidades y de tanta verdad que te pueda derribar lo que creías acerca del sexo, de la felicidad, del trauma. Del estar vivx y de estar en vida.

Dime, ¿quién puede amar a unx trans*? ¿Asumir ese riesgo? ¿Desobedecer tan descaradamente la norma? ¿Contarlo a la abuela, presentarle a a tus colegas? Prepararte a pie de guerra a las miradas los juicios y los monotemas. ¿Afectarte contra el patriarcado, compartir la disforia? ¿Comprometerse con tu deseo a una causa? Amar el territorio y la experiencia que este mundo niega.

Y gozártela mientras.

Querer, desear, amar a alguien trans*, es asumir enfrentar la violencia. Asumir posicionarte de este lado de las cosas. Este lado complicado. Asumir placeres y dolores que no conocías. Asumir que no tienes ni puta idea. Asumir que tu propio género quedará expuesto. Quedarás desnudx cuando os desnudéis y decidas desear.

Venga, dime ¿quién coño es el valiente que se atreve, en este mundo de asesinatos cotidianos y transfobia de andar por casa, a abrazar sin metáforas, un amor trans*?

Amar en cuerpos revueltos.

Oda a lo intenso.

Engánchate a mi vuelo y volvámonos un poco locxs.
Regresemos a la tierra luego y descansemos en un sofá cama.
Ábreme la herida y dame de regalo esa mirada que diga
que toda esta alegría explosiva vale la pena.
Que el miedo también merece la pena.

Pierde el equilibrio que te recojo
rodemos por el tatami.
Contágiame de vértigo.

Déjame ser tu guía, y te llevaré a los sitios donde más me he equivocado.
Honremos los errores.
Bebamos calimocho.
Tira piedras conmigo.
Todas con las que has tropezado.
Hazte presente y contacta, con tu dolor y con tu gozo sin juzgarte.
Hazme presente y mírame lo más humano que te alcance la ceguera esta con la que has venido a mi encuentro.
Idealízame y córtame la cabeza luego.
Juguemos a morir, a nacer, y a poder contárselo a alguien.
Busquemos las palabras que nos expliquen y mandémoslas a la mierda más tarde.

Deja a tu cuerpo que se expanda mientras hable.
Siéntate entre mis muslos.
Siénteme y te juro que nos llevaremos esto para siempre.
Aprendamos a hacerlo lo peor posible
y suspiremos aliviadxs.
Escúchame lo que te digo.
Quiero encontrarme contigo.
Mientras lo quiero ya lo estoy haciendo.

Es tan complicado y tan fácil
descubrirnos sin disfraces.

Eso es
lo real
mente
intenso.

Al final todo
sólo
se trata de eso.

No busques en otra parte.