Te regalaría tiempo.



Si pudiera regalarte algo,
¿sabes qué?
te regalaría tiempo


Te regalaría mañanas al sol
y, por qué no, a tus sombras asomadx


te regalaría un reloj imaginario
que sólo avanza cuando
sientes algo, descubres algo, ves algo,
te encuentras con algo


te regalaría diez cafés infinitos
aunque descafeinados


y que el resto del tiempo nuestro, se pare
esperando
a que lo vuelvas a sentir, a mirar, a ver
o a decir
pero de otra manera


Te regalaría paseos
ratos largos
te regalaría rodeos infinitos
sin ningún motivo


Si yo, yo pudiera
ofrecerte a ti
por arte de magia
un tesoro precioso y necesario


sería el del tiempo que necesitas



y si yo pudiera
regalarte tu tiempo, yo
me estaría regalando
a mí el mío


Que te roben el tiempo, es casi
como que te roben el cuerpo y
yo a veces conecto con que
no sé quién habrá sido, pero a mí me han robado
las dos cosas


O quizás solo han desaparecido,
se han esfumado
o acaso he sido yo mismx


En fin.


Mi tiempo y mi cuerpo.


No encuentro a quién reclamarle
el secuestro, el botín
aunque a la vez sí sepa muy bien
de qué estoy hablando.


De modo que,
si nos pudiera regalar algo
sería el tiempo que necesitamos
para dejar de escapar
de lo que sentimos
para mirar la vida a la cara
con la franqueza, la limpieza y la frescura
de quien ha perdido el miedo


de quien está preparadx
y quiere ver

de quien ha ganado horas
días, segundos, años, semanas
contra la vorágine de huidas y mentiras
que nos gobiernan
que nos construyen
que nos mantienen y que nos
matan


Porque
una de las formas perfectas
de matar alguien o algo
sin mancharte las manos ni la conciencia
es justo, la de dejar de tener
el tiempo para ellas


Te pongo mi corazón en tus manos
como dirían Carlos Baute y Marta Sánchez
y te ofrezco un pacto de paro y de silencio
de palabras al aire
de risas concisas
caricias ligeras


hacerte el amor y susurrarte luego
"no te preocupes, todavía hay tiempo".



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