Quisiera que te enamorases de mí.





Quisiera que te enamorases de mí.



No de lo que digo.
No de lo que hago.
No de lo que digo que voy a hacer y
que como siempre y, finalmente
dejaré no hecho.



De mí. Me gustaría que te enamorases de mí.



No de mi ropa
no de mi cuerpo con ropa
no de lo que parezco
no de lo que digo que soy aunque
como siempre y, finalmente
luego sea todo lo contrario



De mí. Yo quiero que te enamores
sólo y exclusivamente de mí.



No de lo que has oído.
No de lo que dicen.
No de lo que te han contado.



Quiero que me quieras
tan desnudx y pálido
tan pequeño y frágil
que te dé hasta miedo poder quererme tanto



Este es mi fetiche.



El de que veas mi verdad
y la desees casi como si te murieras.
Quiero que me veas
tan insultantemente real
que te acerques, como locx, a besarme



Que no te tiemble ni el pulso
mientras me desnudas y follamos.



Que te posea algo.



Que ese algo que te posea, sea
nada más ni nada menos
que el amor por haberme mostrado a ti.



Ya ves.
Cada cual tiene sus sueños.



Los míos son básicos, predecibles,
infantiles, un poco de decadentes y un poco de pretenciosos.



"Me gustaría que te enamorases de mí", pienso


mientras te intuyo sonreír,
y me siento farsante
y un poco mezquino
y un poco caraculo



suspiro
miento
no me muestro
no te digo
no estoy, no soy,
no yo, no nada, no
...y no.



Pero quisiera tanto que te enamorases de mí.

De mí. No de lo que hago
para que te des cuenta de que existo.



Ni de lo divo.
Ni de lo trans.



De quien se esconde detrás de todo eso.



No de lo bien que suena.
No de mi máscara.
Sólo de mí,
sólo
y es decir:



que ni tan siquiera de este poema.

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