Cadáveres emocionales.

Puertas, abandonos.

Hay que hacerse consciente de qué tipo de puerta agarras y de cómo la estás cerrando. Hay que hacerse consciente de cuando cierras una puerta y el material en que ésta fue fabricada. Hay que hacerse consciente de que si la dejas de ese aparente modo en que un soplo de aire-tiempo puede que venga y la cierre, evidentemente -y esto tú ya lo sabes- el soplo vendrá y la cerrará, eso sí, lo hará sin que te sientas la verdadera y única responsable, porque tú ya te sabes muchas estrategias pseudoracionales desviadoras y convincentes y podrás hablar y escribir hasta la saciedad sobre el aire y el tiempo. Pero todo eso da igual -y esto tú ya lo sabes- porque eres la verdadera y única responsable.

Hay que hacerse consciente antes del momento irremediable, de que cuando una puerta, una puerta pesada, es cerrada, ni Dios ni los perdona podrán abrirla de nuevo.

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